IA y ONG: por qué el tercer sector empieza a prestar atención
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Entrevista con Jose Martinez, estratega de IA para organizaciones sin ánimo de lucro, y un repaso a la situación real de la adopción de IA en el sector de las ONG en 2026.
El sector sin ánimo de lucro nunca ha destacado por moverse rápido en tecnología. Mientras las empresas se lanzaban a adoptar herramientas en la nube, CRM y automatización durante la última década, muchas ONG seguían lidiando con competencias digitales básicas, presupuestos ajustados y un sano escepticismo hacia cualquier cosa que pareciera una distracción de su misión.
Pero la IA es diferente. Y está obligando incluso a las organizaciones más cautelosas a prestar atención.

Hace poco nos sentamos a hablar con Jose Martinez, fundador de GoodAgents, una consultoría que ayuda a ONG y empresas sociales del Reino Unido a orientarse en la adopción de la IA. Jose acumula más de una década de experiencia en el sector sin ánimo de lucro y dio el salto de la consultoría de estrategia digital a la IA en 2024. Su perspectiva resulta refrescantemente realista: menos bombo y más atención a lo que de verdad funciona para organizaciones con presupuestos limitados, competencias técnicas limitadas y preocupaciones muy reales sobre la seguridad de los datos.
Los números cuentan una historia clara
El ritmo de adopción de la IA en las ONG del Reino Unido ha sido llamativo. Según el Charity Digital Skills Report 2025, el 76% de las ONG británicas ya utiliza algún tipo de herramienta de IA, frente al 61% del año anterior. La proporción de ONG que están desarrollando una política de IA se triplicó en el mismo periodo, del 16% al 48%.
Pero esas cifras de titular esconden una realidad incómoda. El 2026 Nonprofit AI Adoption Report de Virtuous y Fundraising.AI reveló que, aunque el 92% de las organizaciones sin ánimo de lucro utiliza la IA de alguna forma, solo el 7% declaró mejoras importantes en la capacidad organizativa. ¿La razón principal? El 81% del personal usa la IA de manera individual en lugar de a través de flujos de trabajo compartidos. Dicho de otro modo: la gente experimenta por su cuenta, pero las organizaciones aún no han descubierto cómo hacerlo de forma sistemática.
Jose lo ve de primera mano. "Partimos de una base muy baja", nos contó. "Incluso cosas como '¿Qué es Copilot? He visto el botón, pero nunca he hecho clic en él'. Ese tipo de cosas. Lo primero que tenemos que resolver es el conocimiento más básico, la formación y la capacitación más elementales."

La seguridad de los datos es el primer escollo
Uno de los rasgos distintivos del sector de las ONG, en comparación con el sector privado, es el peso que se da a la seguridad y la gobernanza de los datos. Las ONG manejan información sensible sobre personas vulnerables, donantes y beneficiarios. Los riesgos legales y de reputación de gestionar mal los datos son enormes.
Jose es tajante al respecto. "La mayor diferencia entre mi sector y otros es, primero, la falta de inversión y de dinero. Pero también que se centra sobre todo en la seguridad y la protección. La seguridad de los datos es como el primer escollo."
Los datos generales lo confirman. Según el informe State of AI in Nonprofits de TechSoup, al 70% de los profesionales del sector le preocupa la privacidad y la seguridad de los datos en lo que respecta a la IA, mientras que al 63% le inquieta la precisión y al 57% los sesgos. Sin embargo, solo alrededor de la mitad de las ONG cuenta con una política de IA, y muchas de ellas siguen en fase de borrador inicial.
La Charity Commission del Reino Unido publicó en 2024 una guía que recuerda a los patronos que siguen siendo responsables de las decisiones y que no conviene fiarse de los resultados de la IA sin espíritu crítico. Es un consejo sensato y mesurado, pero también refleja lo pronto que está aún el sector en la construcción de marcos de gobernanza que acompañen el ritmo de adopción.
Para las organizaciones dentro del ecosistema de Microsoft, que abarca a una gran proporción de las ONG británicas, la integración de Copilot con las herramientas existentes de Microsoft 365 ofrece un grado de seguridad incorporada que facilita la adopción. Jose trabaja principalmente dentro de este entorno precisamente por esa razón. "O eres una organización Microsoft y, por tanto, una organización Copilot, o no lo eres y estás dispuesta a adoptar otras herramientas. Yo separo por tecnología porque esa también es una línea divisoria en mi sector."
De la formación a la acción
Uno de los cambios más interesantes que describió Jose es la evolución de lo que las ONG realmente necesitan del apoyo en IA. El instinto, tanto de los consultores como de las propias organizaciones, ha sido empezar por la formación: talleres, webinars, guías prácticas. Y no faltan recursos gratuitos disponibles. TechSoup, el Chartered Institute of Fundraising,Charity Digital y otros ofrecen cursos y materiales.
Pero Jose descubrió que el mercado de la formación por sí sola se ha saturado, con una enorme cantidad de contenido de alta calidad disponible ahora de forma gratuita. El verdadero reto, se dio cuenta, es que la formación por sí sola no siempre consigue que las organizaciones den el paso. "A un captador de fondos de mi sector le interesa recaudar fondos. Genial, me enseñas cómo funciona esto. Fantástico. Pero si me dices exactamente qué tengo que hacer y cómo tengo que hacerlo, todavía mejor."
Esta constatación ha llevado a Jose hacia un modelo mucho más centrado en recursos prácticos y listos para usar: bibliotecas de prompts, agentes de Copilot preconstruidos, plantillas de flujos de trabajo. Cosas que una organización puede descargar y empezar a usar de inmediato, en lugar de tener que traducir una formación genérica a su contexto específico.
"Lo que intento construir es un conjunto de recursos que permita a las organizaciones no solo aprender, sino ponerse en marcha directamente. El modelo son las habilidades adecuadas, no solo prompts sino cualquier tecnología que estés vendiendo, y el tiempo para implementar esas habilidades."
El individuo, no la organización
Quizá la observación más llamativa de Jose fue sobre el enfoque. Gran parte de la conversación sobre la adopción de la IA en cualquier sector, incluidas las ONG, se plantea a nivel organizativo: estrategia, gobernanza, hojas de ruta de transformación. Jose sostiene que eso pasa por alto lo esencial para la mayoría de las personas que realmente se beneficiarían.
"La IA no va de la organización. No va del equipo. Va del individuo. ¿Cómo te va a ayudar la IA personalmente en tu trabajo?"
Cuando aborda un nuevo proyecto, intenta identificar los roles y tareas específicos donde la IA puede aportar el retorno más inmediato. Para un captador de fondos, eso puede significar automatizar la fase de investigación para identificar donantes corporativos. Para un responsable de comunicación, puede significar generar primeros borradores de llamamientos o memorias anuales. El punto de entrada es siempre un problema concreto y personal, no una conversación estratégica abstracta.
Este enfoque también aborda una de las mayores barreras del sector para avanzar. El Charity Digital Skills Report constató que la falta de conocimientos técnicos o de alguien que lidere lo digital era una de las principales barreras para el progreso digital de las ONG. Cuando no tienes un director digital ni un responsable de IA, el camino tiene que empezar por individuos que encuentren valor práctico, no por programas de transformación de arriba abajo.
De lo hecho a medida a lo repetible
Una de las grandes preguntas para cualquiera que implemente IA en el sector sin ánimo de lucro es la escalabilidad. Cada organización se siente única, y en muchos sentidos lo es. Pero Jose ha comprobado que, bajo la superficie, los puntos de dolor operativos suelen ser sorprendentemente parecidos.
"Intento mapear un proceso y dividirlo en subprocesos, y luego resolverlos uno a uno", explicó. "En mi mundo, alguien que va a por un financiador corporativo necesita investigar al financiador, crear una idea, crear una propuesta, hacer que la propuesta luzca bien. Cada uno de esos pasos puede apoyarse en la IA. Y una vez que lo has construido para una organización, puedes llevarlo a otras con el mismo problema."
Aquí es donde el modelo se pone interesante. Las ONG del mismo tipo, ya sean asociaciones de vivienda, bancos de alimentos, centros de cuidados paliativos o fundaciones que conceden subvenciones, suelen enfrentarse a flujos de trabajo muy similares. Una solución construida y probada para una puede, con ajustes relativamente pequeños, desplegarse para otras. Convierte un proyecto de consultoría a medida en algo más parecido a un producto repetible.
Jose trabaja con un socio técnico para las implementaciones más complejas, especialmente en torno a Microsoft Copilot y el desarrollo de agentes, mientras él lidera la estrategia, la gobernanza y la formación. "Siempre digo que nos vamos pasando el relevo. Yo no soy tecnólogo. Entiendo la tecnología. Pero me desenvuelvo mejor en la estrategia, la gobernanza, la formación y el desarrollo inicial de agentes. El desarrollo y la implementación de agentes complejos, ahí es donde toma el relevo mi socio."
Este tipo de modelo de colaboración puede resultar esencial a medida que el sector amplíe sus ambiciones en IA. Pocas ONG tendrán el presupuesto o la necesidad de un especialista en IA a tiempo completo. Pero una combinación de orientación estratégica e implementación técnica focalizada, ofrecida por personas que entienden las limitaciones específicas del sector, podría cubrir ese hueco.
Hacia dónde va el sector desde aquí
La brecha entre la adopción de la IA y la madurez en IA en el sector de las ONG es amplia. La mayoría de las organizaciones está en algún punto entre "parte del personal usa ChatGPT" y "estamos empezando a pensar en esto de forma estratégica". Muy pocas han llegado al punto de desplegar agentes personalizados o de integrar la IA en sus flujos de trabajo principales.
Pero la trayectoria es clara. La combinación de presupuestos cada vez más ajustados, cargas de trabajo crecientes y herramientas de IA cada vez más capaces (y cada vez más asequibles) está generando una presión real. El análisis del Charity Excellence Framework apunta a que el despliegue de IA para la captación de fondos será el caso de uso temprano más extendido, y que el beneficio pleno de la IA en el sector tardará entre dos y cinco años en materializarse, porque depende tanto de cambiar las formas de trabajar como de implementar la propia tecnología.
Para Jose, la prioridad es práctica. Construir cosas que la gente pueda usar de verdad. Empezar por el individuo, no por el organigrama. Y reconocer que, en un sector impulsado por la misión, la confianza y las relaciones humanas, la IA solo tiene valor si libera tiempo para el trabajo que importa.
"Si eres capaz de centrarte en un problema concreto y lo abordas desde la perspectiva de 'cómo te va a ayudar esto personalmente en tu trabajo', ahí es cuando empieza a funcionar."

Jose Martinez es el fundador de GoodAgents, que ofrece servicios de estrategia, formación y automatización con IA para ONG del Reino Unido. Puedes encontrarlo en LinkedIn.
Este artículo forma parte de nuestra serie que explora cómo se está adoptando la IA en distintas industrias y sectores. Si estás trabajando en la adopción de la IA en tu organización y quieres compartir tu experiencia, ponte en contacto.
